Hace casi un año, dando vueltas por ahí, me encontré en una sala del CC Recoleta observando caras. Sí. Caras y caretas. Caras y caritas.
Era una muestra extraña porque consistía en muchas fotos, una al lado de la otra, de muchos rostros. Infinitos rostros.
Ustedes saben lo que es una foto carnet. Éstas no eran esa clase de fotos. Eran algo más.
Era gente. De todos los colores y formas. Gente de todos los días y no.
Debajo de cada foto había una respuesta, porque existía como consigna, una pregunta:
¿Qué es lo más bello que hiciste en tu vida?
Las respuestas eran disímiles.
La mayoría de la gente entrada en años, respondía que lo más bello que habían hecho en su vida eran sus hijos. Podría arriesgarme a decir que era una respuesta de un casi 80%.
Otros respondieron que lo más bello que habían hecho era "nacer". Y ahí me quedé cavilando.
Uno nace por mandato. No es algo que haga por sí.
Pero lo mejor sin dudas, y lo que más recuerdo de esa muestra fue una de las respuestas que leí. Y la foto en la que me perdí.
Se trataba de dos hermanitos, mellizos supongo, de 4 años, pero sólo recuerdo lo que dijo uno de ellos:
- La bici y los helados.
Ahora, haciendo propia esa pregunta, se las entrego a Uds.
¿Qué es lo más bello que hicieron en su vida?
Yo aún, no me animo a contestarla.