domingo, 14 de enero de 2007

la felicidá inflada.


En la ventanilla de franqueo, mi hermana la segunda obsequiaba un globo de colores a cada comprador de estampillas. La primera en recibir su globo fue una señora gorda que se quedó como clavada, con el globo en la mano y la estampilla de un peso ya humedecida que se le iba enroscando poco a poco en el dedo. Un joven melenudo se negó de plano a recibir su globo, y mi hermana lo amonestó severamente mientras en la cola de la ventanilla empezaban a suscitarse opiniones encontradas.












-fragmento de "Correos y Telecomunicaciones", en Historias de Cronopios y de Famas, de Cortázar. la foto es de Brassaï.-

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajajaja muy pero muy bueno!
Disfruto de los textos de Cortázar tanto como tus fotos.
Un abrazo!

O_o dijo...

-Afuera llueve -dice el cronopio-. Todo el cielo.
-No te preocupes -dice fama-. Iremos en mi automóvil. Para proteger los hilos.
Y mira el aire, pero no ve ninguna esperanza, y suspira satisfecho. Además, le gusta observar la conmovedora alegría del cronopio, que sostiene contra su pecho los dos hilos -uno azul- y espera ansioso que el fama lo invite a subir a su automóvil.

O_o dijo...

Juana Molina - Axel Kryger - Martin Buscaglia - Ezequiel Borra
Dónde: Escenario Planetario. Av. Sarmiento y Belisandro Roldán.
Cuánto: Gratis. Horario: 19 hs.

O_o dijo...

Ah, eso de arriba es hoy viernes.

=)

K-pon dijo...

Genial, es un enorme placer leer a Cortazar. De ese libro recuerdo también el cuento de la vieja con miedo a caerse
o el cuento del misterioso sillón entre tantos. Fantástico. Me gusta este blog.

K-pon dijo...

Vuelvo con otro comentario. Me quedé pensando. El correo que se menciona en el cuentito de Cortazar sino me equivoco
es el que quedaba en Serrano y Santa Fe,
Palermo. Y tantas veces fui ahí. Gracias
por recordarme mi antaño barrio.

Unknown dijo...

La vida de los globos

Lo más sorprendente era ver a los globos que agarraban a los humanos y estos que creían que caminaban eran llevados por calles nunca inciertas hasta que el globo se cansaba y se soltaba para explotar solo, en una cornisa.

miss koala dijo...

Hola,
soy Mercedes (la hija de Graciela). Siempre pasaba a ver tu blog pero nunca firmaba. Es muy interesante y las fotografías son bellas. Tengo un blog ahora, pero no le escribo demasiado, si tenés un rato, espía un poco.
www.spaceisoutside.blogspot.com