lunes, 9 de mayo de 2005

Bueno...

Como todavía no sé qué es lo que tengo que hacer con este reducto impersonal en el espacio cibernético, nomás me queda darles la bienvenida a los que vayan entrando. Pongánse comodos, que ya viene el mozo y les sirve.

Lo único: No se olviden de dejarle unas moneditas de propina!

2 comentarios:

Chino dijo...

Bueno, bueno... festejemos si hay que hacerlo y si no hay que hacerlo también. Aprovechemos estas pequeñas excusas que nos brinda la vida, por medio de nuestra amiga, en estos tiempos tan poco festivos. Aprovechemos y pongamos algo de ingenuidad, restos de buen humor y un poco de ganas para que este sea un espacio vivo, activo y atractivo.
Por ahora sin más que decirles: buenas noches, para todos, hasta para las psicólogas, amores perdidos y hasta para mí mismo, traidor de los traidores y gusano del séptimo y octavo círculo.
Ardiendo en este infierno que no es tan encantador y pidiendo también perdón por la tristeza.

Chino

laura dijo...

Siempre es una buena oportunidá festejar sin tener que hacerlo, o cuando no tenés que hacerlo, para pasar a convertirte en un reverendo desubicado.
Con respecto a los tiempos poco festivos, es cierto. Son tan pocas las ocasiones que se vuelven motivo de celebración, que ya estoy pensando en inventarlas.
Cuando un cumpleaños feliz, deja de ser feliz, todo se hace muy triste. No hay torta ni globos de colores que disimulen una tristeza profunda.

Por eso, los invito a inventar ocasiones para brindar, hacer un chín chín sin motivo.

Bienvenido Chinito, su tristeza también tiene pasaporte para entrar.
Bienvenidos a ambos. Y gracias.